A lo largo de todo el año pude
comprender cuál era uno de los objetivos primordiales de este curso, Cuidad de
Dios, y es el de ser responsables con cada obstáculo. Era sábado, pero no
cualquier sábado. El sábado 15 de noviembre era la última clase que dictaríamos
en Llanavilla dado que ya se está finalizando el año escolar.
Había llegado una hora antes de la partida, así que me dio tiempo para ir a almorzar ya que yo tengo clases de inglés todos los sábados. Regresé unos 20 minutos antes que vayamos, 4to "B", a Llanavilla. En el bus me pregunte como sería todo esto, si me estarán esperando, si les alegraría mi llegada.
Había llegado una hora antes de la partida, así que me dio tiempo para ir a almorzar ya que yo tengo clases de inglés todos los sábados. Regresé unos 20 minutos antes que vayamos, 4to "B", a Llanavilla. En el bus me pregunte como sería todo esto, si me estarán esperando, si les alegraría mi llegada.
Al estar ahí, nos dieron como siempre unos cuantos minutos antes de comenzar las lecciones. Me ofrecí a tomar las fotos de todos aquellos que habían asistido del salón por el simple hecho que me fascina el tomar fotos, así que iba a tener el privilegio de pasarme por todos los salones para observar cómo sería la última clase de todos. Al primer salón que fui, fue el de 3ero y 4to de primaria ya que es mi salón. Varios niños me saludaron, por dentro estaba como qué bien en recuerdan.
Pase rápidamente al salón del
costado, 2do, ellos fueron demasiados lindos, inclusive unos cuantos niños me
pidieron fotos porque les gustaba. Al tiempo el profesor Max me pidió que vaya
al salón de 1ero, le hice caso casi inmediatamente. Fui y lo primero que vi fue
a mis compañeros Renato Pasos y Luis Maya tocando una canción para los niños,
lo segundo fue que todos estaban atentos ante esa presentación. Después mis
amigos, Renato y Luis, se fueron a sus respectivas clases puesto que ellos no
dictaban ahí. Me quede un momento más y me senté al lado de un pequeño, este me
abrazo como si me conociera desde hace mucho tiempo, fue demasiado lindo. Al
rato otra pequeña pidió que la ayudase con su hoja de operaciones pero más que
eso me di cuenta que sólo quería conocerme ya que me hacía varias preguntas.
Repentinamente, llegó Max me dijo que tenía que ir a salón de 2do ya que
estaban haciendo una actividad muy buena.
Fui y ellos estaban haciendo una actividad súper tranquila. Me pasé al salón de al costado y ellos estaba ya en el patio, me encontré con Elida, una niña de 3ero y 4to, ella me cogió la mano y automáticamente comenzamos a caminar por todo el lugar, hasta llegar al fondo. Ahí nos sentamos y comenzamos a plática agradablemente. Ella me pregunto "¿Vendrás para la clausura? A lo que yo le respondí "Si quieres que venga, lo haré", fue hermoso saber que alguien quiera tu presencia en un lugar y más que fuera proveniente de ella.
Ya teníamos que partir, sin embargo me iba contenta bueno más que contenta, feliz. Ya que a lo largo del año, mi salón, Max, yo hemos hecho un gran trabajo en todo el año.
Aunque no fuimos tantas veces
como hemos querido, por falta de espacios, claro en tiempo, se ha notado que ha
habido un encariñamiento mutuo. Yo sinceramente entendí que no todo gira a
nuestro alrededor, que ha sólo unos metros hay realidades totalmente diferentes
que por indiferentes no la tomamos en cuenta. Trascendencia, es uno de los pilares que más importancia le ha dado
en vida este año. Interdisciplinarias,
con matemática dado que el curso se trató en base de lecciones matemáticas a
los pequeños.



