martes, 19 de agosto de 2014

BITÁCORA VI: ¿Ir?
El pasado sábado 16 de agosto sabía que me tocaba ir a Cuidad de Dios para a dictarle clases a los niños de Llanavilla, pero no quería ir ya que no había dormido casi nada, literalmente, la noche anterior y estaba despierta desde las 7 de la mañana porque tengo clases de inglés los sábados. Sin embargo, fui al colegio a preguntar si alguien había visto mi celular de casualidad. Y curiosamente, mi papá me había dicho antes de entrar  “Tienes que ir a CdD, es una responsabilidad y tienes que cumplirla” yo, por otro lado le dije  “Me da pereza y estoy cansada” y a lo cual él me respondió “Bueno, no sé. Es tu decisión”. Y no sé si fue simple casualidad o no, pero  había llegado en el momento en el cual el autobús estaba partiendo hacia Llanavilla y pensé “Ya estoy aquí  ¿Por qué no?” y también como que quería ver a los niños de Llanavilla dado que no había ido en aproximadamente un mes. Entonces me subí al bus con mis demás compañeros a hacer  “MiMate” y a visitar a los niños.

Todo el camino, del colegio a Llanavilla, me estuvo doliendo la cabeza, pero no muy fuerte sino lo sentía como una incomodidad, más que malestar. Y al llegar, nos quedaba unos 20 minutos aprox. para comenzar con nuestra clase de matemática. Como que en esos momentos todavía sentía un poco de fatiga, le pregunte al profe  Max y a Laura, quien es encargada de sacar fotografías, si podía tomar yo las fotos de todo el salón puesto que yo había traído una buena cámara, me dijeron que sí y entonces procedí a sacarle las fotos a mis compañeros del salón de clases.

 Primero, empecé por el salón de 2do de primaria, me di cuenta que era una clase que les importaba más que se divirtieran en comunidad  que otra cosa y eso me sorprendió bastante ya que yo nunca había entrado a esa clase, por otro lado me asombró también, la química que tenían los niños con mis amigos y lo bien que lo hacían como profesores. Luego me fui al salón de 3ero y 4to de primaria, al salón que yo apoyo, pude percibir que se estaba dictando la clase de multiplicación y división y que los niños estaban participando como siempre, son unos niños que verdaderamente les importa aprender. Después, camine dos salones más a la izquierda y llegue al de 5to y 6to, y no había nadie más que unos cuatro amigos conversando y les pregunte sobre los niños y me respondieron “Están con los otros chicos y nos que damos porque habían demasiados para los pocos chicos que eran”  y entonces me quede conversando un poco  con ellos ya que estaban hablando sobre la clase que se dictaría cundo vinieran los infantes. Y no sé en qué momento se apareció Max y me dijo “Tienes que ir a tomarle fotos a los de 1ero de primaria” y creo que fue a buena hora dado que se me había olvidado. Llegue al salón y me encontré con una escena tanto rara e incómoda puesto que habían cuatro niñas y una de ellas era excluida, no sé el por qué, pero le pregunte a una y me respondió “Es que no nos cae y ella es mala” y yo le dije  “¿Ella te ha hecho algo a ti?” a lo que me confesó que no sino que si había sido mala con una de sus  amigas y le señale que no debería juzgarla por lo que dicen los demás.

 Ya de camino al colegio, me di cuenta de lo muy trascendentes que van a hacer esos niños para mí a lo largo de la vida ya que cada ida que he ido ha sido muy educativos para mí y no en un ámbito escolar sino formativo. Puedo decir que los niños los niños de Llanavilla siempre serán unos grandes amigos en comunidad y  unos verdaderos solidarios con la sociedad. 










Datos personales